Plásticos con propiedades EMI Shielding

EMI shielding

Actualmente vivimos rodeados de dispositivos electrónicos que emiten y reciben radiación electromagnética (EM). Desde teléfonos móviles hasta equipos médicos, los equipos electrónicos pueden generar interferencias electromagnéticas (EMI) que afectan el rendimiento de otros dispositivos. Para proteger los equipos sensibles y evitar este tipo de interferencia, se han desarrollado materiales con propiedades de EMI Shielding.

¿Qué es el EMI Shielding?

El EMI shielding es una propiedad que consiste en absorber y/o reflejar la radiación electromagnética que puede interferir con el funcionamiento de un dispositivo electrónico. Esto se logra mediante el uso de materiales que actúan como barreras para las ondas electromagnéticas. Esta tecnología es esencial en una amplia variedad de aplicaciones, como la protección de circuitos electrónicos sensibles, la reducción del ruido electromagnético y la mejora del rendimiento de dispositivos electrónicos.

EMI shielding

Tradicionalmente, los metales como el cobre, el aluminio y las aleaciones de acero inoxidable han sido los materiales predominantes utilizados como EMI shielding debido a su alta conductividad eléctrica y capacidad para reflejar ondas EM. Sin embargo, presentan desventajas como el peso elevado, el coste de fabricación o la corrosión.

Surgimiento del uso de plásticos frente a metales con propiedades EMI Shielding.

Los plásticos con propiedades EMI han ganado protagonismo debido a los inconvenientes que presentan los metales, como pesos elevados, costes de fabricación altos o la corrosión. Sin embargo, los plásticos ofrecen ventajas como ligereza, flexibilidad y resistencia a la corrosión.

Coaxial cable EMI shielding

¿Como se dotan a los plásticos de estas propiedades?

Para convertir un plástico en un material con propiedades EMI Shielding, se le incorporan aditivos conductores o se recubre con sustancias o materiales especiales. Una de las formas más comunes de lograrlo es añadir partículas conductoras como el grafito, el cobre, el níquel o las fibras de carbono. Estas cargas crean una red conductora dentro del material plástico, lo que le permite reflejar y absorber las ondas electromagnéticas.

Otro método es aplicar una capa fina de metal sobre la superficie del plástico mediante técnicas de recubrimiento o pulverización. Esto proporciona una barrera metálica externa que puede desviar la radiación electromagnética.

Por último, la incorporación de nanotubos de carbono, grafeno y nanopartículas metálicas ha mostrado resultados prometedores para mejorar la eficacia del blindaje EMI de los plásticos. Estos nanomateriales ofrecen una mayor superficie de contacto y mejores propiedades de dispersión de ondas EM, logrando un rendimiento similar.